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Cómo crear dashboards que sean persuasivos, informativos y atractivos

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¿Sus dashboards transmiten la historia que desea contar o naufragan sus datos en un mar de píxeles? Tableau se esfuerza por mantener a los usuarios en el flujo de datos con un software centrado en los principios del diseño, el conocimiento y la percepción. Los mismos principios se aplican a un dashboard excelente. Vea la manera en que puede aprovechar Tableau para crear dashboards que capten la atención de los usuarios, promuevan la participación y favorezcan la comprensión incluso de las historias de datos más complejas.

Lea este informe y descubra tres acciones específicas que puede realizar con todos sus dashboards para que sean más informativos, atractivos y eficaces.

También puede resultarle interesante la versión en formato de seminario web de este tema.

Piense en alguna gran conversación que haya tenido, sin incomodidades ni molestias, solo comunicación fluida. En la visualización de datos, se aplica un concepto similar. El público debe poder recibir la información de un dashboard y usarla fácilmente, sin distracciones ni obstáculos. En el mundo de la visualización de datos, esto se conoce como “flujo” o “fluidez”.

El psicólogo Mihaly Csikszentmihalyi ha estudiado este concepto en profundidad. Tanto Csikszentmihalyi como otros investigadores descubrieron que las personas experimentan la fluidez cuando pueden emplear sus capacidades y enfrentan el nivel adecuado de desafío. La fluidez se relaciona con la felicidad, la creatividad y la productividad.

Por lo tanto, ¿cómo se puede crear fluidez para el público? Los diseñadores de dashboards tienen el desafío de crear la mejor experiencia posible para los usuarios, sin obstáculos ni elementos indeseados. De esa forma, se crean dashboards persuasivos, informativos y atractivos.

Con las siguientes prácticas, puede minimizar las molestias y facilitar la fluidez:

  1. Olvídese de los datos y concéntrese en los usuarios.
  2. Elimine todo lo que pueda, pero nada más.
  3. Muestre su trabajo. No se canse de repetir.

1. Olvídese de los datos y concéntrese en los usuarios

Los profesionales de los datos suelen estar rodeados de grandes cantidades de datos, como sucede con un profesor de música y las notas musicales. Cuando este último da una clase, no puede transmitir todo su conocimiento de una vez. Si brindara una cantidad masiva de información, la experiencia sería demasiado abrumadora. Como resultado, lo más probable es que sus alumnos se bloqueen, en especial los más jóvenes o principiantes. Un buen profesor considera el nivel de conocimientos y las necesidades de sus alumnos.

De la misma forma, el creador de un dashboard debe dejar a un lado sus conocimientos sobre los datos y hacerse las siguientes preguntas: ¿Qué necesita mi público? ¿Con qué frecuencia recurrirán a estos datos? ¿Para qué los necesitan? ¿Qué saben realmente del tema en cuestión? ¿Han usado dashboards en el pasado?

Si dedica tiempo a responder estas preguntas, podrá crear dashboards más eficaces para las personas que van a usarlos, que son quienes realmente importan.

Adapte su historia para su público

Cada conjunto de datos tiene un público y un punto de vista diferentes. Supongamos que desea visualizar un conjunto de datos sobre puentes en Estados Unidos, y quiere ver aquellos que tienen una calidad inferior y corren el riesgo de derrumbarse. Uno podría centrarse exclusivamente en la calidad de los puentes. Otro podría usar datos del censo para calcular la cantidad de personas que usan los puentes.

Este proyecto tiene distintos enfoques posibles según el objetivo buscado: advertir al público, generar trabajo para una empresa de construcción o definir las prioridades de un gobierno. Todo depende del público objetivo, su nivel de habilidades y sus conocimientos sobre el tema en cuestión. Al igual que el creador intenta ayudar al público a experimentar la fluidez, el público lo ayuda a limitar las opciones a la hora de presentar los datos.


En este dashboard de Ben Jones de Data Literacy, LLC, se puede ver una interpretación de los datos sobre los puentes a nivel de estado. Incluye filtros para que el usuario pueda profundizar en los datos según el condado o el estado en que se encuentran los puentes. Cuando hacemos clic en un puente del mapa, el dashboard se actualiza con una vista aérea.

Por ejemplo, en estos dashboards de Anya A’Hearn, se pueden ver diferentes opciones. Cada uno de los dashboards se diseñó con el objetivo de establecer una comunicación con públicos específicos. Cada uno requiere diferentes habilidades y conlleva distintos desafíos.


Este dashboard contiene una gran cantidad de datos y dispone de una variedad de opciones interactivas. El público de este dashboard debe estar formado por usuarios más avanzados con conocimientos sobre el tema.

El siguiente dashboard es colorido y atractivo. Presenta un mensaje sólido con palabras claras y transmite la información con efectividad.


Este dashboard contiene una gran cantidad de datos y dispone de una variedad de opciones interactivas. El público de este dashboard debe estar formado por usuarios más avanzados con conocimientos sobre el tema.

2. Elimine todo lo que pueda, pero nada más

En su libro The Elements of Style (Los elementos del estilo), William Strunk Jr. y E.B. White aconsejan “omitir las palabras innecesarias”. A la hora de escribir, las redundancias y los términos vacíos pueden generar interferencias que obstaculizan la comunicación. Lo mismo sucede con los dashboards. El exceso de información, los gráficos confusos y los elementos innecesarios pueden hacer también que un dashboard sea difícil de usar y comprender.

Por ejemplo, a continuación se muestran tres visualizaciones sobre la distribución de los tornados en los Estados Unidos en los primeros nueve meses del año.


Cada línea vertical representa el momento del día. La medianoche aparece en la parte superior y el mediodía, en el centro. En las tres visualizaciones, se puede ver, entre otra información, que los tornados se producen con más frecuencia por la tarde durante el verano.

La diferencia entre ellos radica en la cantidad de información visual que se usa para contar la historia. Del lado izquierdo, tenemos una presentación muy minimalista, cuya complejidad aumenta a medida que avanzamos hacia la derecha. Ninguna opción es esencialmente mejor que las demás. La visualización de la izquierda puede ser perfecta para públicos muy familiarizados con el material; ellos agradecerían la simplicidad y la eliminación de datos redundantes. En cambio, las personas con pocos conocimientos sobre el tema o que verán la visualización solo una vez necesitan la información explícita de la visualización de la derecha.

Entonces, ¿cómo saber cuándo algo es relevante o no? Aquí entran en juego los colegas.

3. Muestre su trabajo. No se canse de repetir.

Mientras desarrolla la cultura del análisis, busque también críticas colaborativas, frecuentes y útiles. Cuantas más versiones de algo cree y más opiniones reciba en el proceso, mejor será el producto final. No se aísle ni se estanque. Comience a trabajar en algo y muéstreselo a otras personas. Aproveche sus comentarios y continúe trabajando. Repita este proceso hasta que se encuentre satisfecho con el resultado final. Piense en el trabajo que lleva fabricar un diamante. Es increíble la cantidad de calor, presión y tiempo que se necesitan. Pero también lo es el resultado final.

Aliente la crítica mediante la confianza y la publicación

Para crear una cultura basada en la crítica, se necesitan algunos elementos. En primer lugar, hay que confiar en los colegas. Si los compañeros de trabajo se respetan entre sí, confiarán en los comentarios de los demás.

Además, hay que dejar el ego a un lado. Dado que el producto final es para todos los usuarios y clientes, el diseño del dashboard debe basarse en sus necesidades, no en las preferencias personales del creador.

A veces, los escritores expresan que se ven obligados a eliminar sus partes favoritas de sus historias o guiones. Lo mismo sucede con los diseñadores. Preste atención al panorama completo y sea honesto si algo no funciona. También resulta de utilidad contar con un lugar público (real o virtual) para compartir el trabajo.


Tenemos monitores en la oficina en los que se pueden ver las visualizaciones y quién las creó. Al poner el trabajo a disposición de todo el púbico, creamos oportunidades constantes de recibir comentarios y mejorar.

Repita, ajuste y perfeccione

La repetición es fundamental para crear dashboards eficaces. Un dashboard nunca debe permanecer inalterado durante muchos años. Debe adaptarse a los cambios en el público y el negocio. Incluso los ajustes más pequeños pueden marcar la diferencia.

El resultado final será un dashboard con menos desorden y más espacio para que el público pueda digerir la información. Mediante la repetición constante, las buenas ideas se convierten en geniales.

Trabaje con celeridad. Obtenga comentarios. Considere al público. Omita las funcionalidades innecesarias. Repita si es necesario. De esta forma, creará fluidez para usted, sus colegas y los usuarios.

Acerca de los autores: 

Jeff Pettiross

Diseñador de la experiencia del usuario, Tableau Software