Los miembros del equipo de investigación y diseño de Tableau siempre estamos ávidos de aprender de nuestros fabulosos clientes. El año pasado, organizamos el primer evento de Tableau Labs en la Conferencia de Tableau 2016. Nuestro objetivo era realizar una investigación en tiempo real con los participantes de la conferencia. Una de las actividades atrajo una increíble cantidad de atención: la exploración visual de los dashboards.

Deseábamos responder una pregunta sencilla: ¿podemos predecir dónde mirarán las personas cuando se encuentren con un dashboard que nunca han visto? Traducido al idioma del cliente: ¿qué podemos hacer, como analistas, para diseñar dashboards visualmente atractivos? Planteamos nuestras hipótesis con base en conceptos derivados de la psicología cognitiva y en principios consolidados de diseño de la experiencia del usuario. Esperábamos observar que ciertos elementos de diseño atraían la atención visual más que otros. Pero también esperábamos aprender algo nuevo. El estudio no nos decepcionó en absoluto.

Para esta actividad del Tableau Labs, no asignamos una tarea a los participantes. Sin embargo, eso no impidió que ellos establecieran sus propios objetivos. Los seres humanos somos animales que “crean significado”. No podemos evitar buscar un propósito. Cada persona que observó uno de estos dashboards tenía una tarea en mente. Nosotros, simplemente, no sabíamos cuál era. Quizá era “mirar las extravagancias que la gente crea con Tableau”. O “descubrir los tipos de datos que recopilan las centrales eléctricas”. Con este marco, exploramos lo que sucede en el caso de una tarea desconocida cuando el participante ve el dashboard por primera vez.

Antes de ver los resultados detallados, tenga en cuenta que algunas de las conclusiones eran predecibles. Las personas que estudiaron diseño podrían predecir la atención visual que reciben ciertos elementos comunes del diseño de los dashboards. No obstante, descubrimos algo especial. Parece existir una jerarquía que se aplica a las cosas que atraen la mirada de las personas. Sin más, a continuación presentamos cinco de esos resultados:

  1. Los números (GRANDES) importan. Uno de los patrones más llamativos que descubrimos fue la atención visual que se da a los números con fuentes muy grandes. Los dashboards con números muy grandes registraron una concentración de la atención visual directamente en esos números. Además, esa atención se presentó al inicio de la secuencia de visualización, es decir, al ver algo por primera vez. Por lo tanto, si tiene un número importante, asígnele un tamaño grande.
  2. La repetición cansa. Los elementos repetitivos recibieron mucha atención en la primera parte de un conjunto con repeticiones. Sin embargo, estos perdieron atención a medida que avanzaba la secuencia. Es habitual que el diseño de dashboards incluya visualizaciones repetitivas de diferentes variables (por ejemplo, gráficos de barras para distintos indicadores de rendimiento clave a fin de facilitar su comparación). Descubrimos que, cuando un elemento se repite mucho (gráficos de líneas, números), la atención disminuye de izquierda a derecha y de arriba abajo. Se prestó más atención al elemento del extremo superior o del extremo izquierdo. Esa atención decreció a medida que la persona recorría el conjunto repetitivo con la mirada. Este resultado les recuerda a los diseñadores que la secuencia de presentación es muy importante y que se pueden beneficiar de ella cuando sea pertinente.
  3. A los seres humanos les gustan los seres humanos. Si se incluye la imagen de una persona o de una figura humana, esta capta la atención. Mostramos dashboards con figuras humanas (abajo) y otros con fotografías de personas. Los resultados fueron consistentes: la atención visual se concentró en esas imágenes. No es ninguna sorpresa que a nuestro cerebro le gusta buscar y mirar seres humanos. Dicho esto, el diseñador de un dashboard debe ser extremadamente cauto con el uso de las figuras humanas. Tenemos la certeza de que los seres humanos reciben atención. Asegúrese de que esa atención sea la deseada (y que no distraiga de su mensaje general). En otras palabras, solo use una figura humana si es relevante para sus datos. La explotación y el uso inapropiados de estos elementos dañarán la reputación de su dashboard.
  4. Guíe por contraste. Las áreas con alto contraste visual actuaron como puntos de referencia de los dashboards. Al principio de la secuencia de visualización, la vista tendía a ir de un elemento de alto contraste a otro. Puede usar los elementos de alto contraste para dirigir la atención visual por los distintos objetos de su dashboard. Este proceso es similar al que se usa para indicar a los niños qué puntos deben unir a fin de obtener un dibujo. Dicho esto, el alto contraste debe usarse con cautela. Si se usan con moderación, los elementos de alto contraste crearán un recorrido lógico. Si se abusa de ellos, se podría obtener un dashboard con un aspecto desordenado y abrumador.
  5. La forma es parte de la función. Todos los dashboards tienen una forma (triangular, de cuadrícula, con columnas), y los ojos la siguen. Este resultado fue sorprendente y esperado al mismo tiempo. Los seres humanos somos buscadores de información. Cuando observamos algo por primera vez, deseamos obtener información. Por lo tanto, miramos directamente las áreas que la contienen (y no miramos las áreas que no la contienen). En consecuencia, el autor tiene una gran libertad de diseño. Este no tiene que limitarse a “poner lo importante en la esquina superior izquierda”. En vez de eso, debe ser consciente de la forma física del dashboard y debe usar el espacio de manera apropiada.

También incluimos en los dashboards otros elementos de diseño que pensamos que recibirían atención (por ejemplo, logotipos, iconos, títulos). Según los datos, no fueron muy llamativos. Creemos que eso se debió a una combinación del contexto con el orden de prioridad visual. El contexto son las personas que observan un dashboard de negocios. En cierto modo, esas personas están preparadas para buscar números. Debido a esa preparación, es natural que los números grandes recibieran tanta atención visual. Además, el sistema de atención visual de nuestro cerebro está diseñado para buscar contraste. Un objeto grande o con alto contraste es más atractivo que el resto de los elementos de diseño.

Qué implica este estudio para usted

Los datos de nuestro estudio ilustran qué parte del dashboard miran las personas cuando no tienen una tarea definida y no les proporcionan contexto. ¿Le parece poco realista? Quizá lo sea. Aun así, existen dos situaciones que experimentan los clientes con sus dashboards en las cuales creemos que estos datos podrían ser útiles:

“Tengo 10 segundos…”.

Un analista diseña un dashboard que envía a alguien que no conoce. En la versión más habitual de esta situación, se crea un dashboard para un ejecutivo de alto rango. Existe cierta urgencia para comunicar de manera eficaz y efectiva a fin de impresionar y convencer. Ese ejecutivo desconocido dedicará 10 segundos al dashboard al que accederá desde un enlace en su correo electrónico. ¿Puede lograr que vea lo que usted quiere que vea? Creemos que algunas de estas técnicas de diseño pueden ayudarlo a lograr ese objetivo.

¿Me recuerda?

Algunos dashboards reciben atención intermitente y periódica. Aunque el observador conoce el dashboard, no se habituó a él. En consecuencia, debe volver a orientarse y a observar el contenido para encontrar los datos que necesita. En ese caso, es probable que su patrón de atención visual inicial se dirija a los elementos que identificamos en este estudio.

Cuál será el siguiente paso

Como en cualquier buena investigación, este estudio generó más preguntas de las que respondió. Planeamos hacer distintos estudios para investigar algunas de las cosas más fascinantes que descubrimos. Por ejemplo:

  • Más números grandes. ¿Cuál es la relación entre la posición de un número grande y la atención visual que este recibe? ¿Podemos mover los números grandes a la parte inferior de un dashboard y, aun así, dirigir la atención a ellos? ¿Qué sucede si los pasamos de la izquierda a la derecha del dashboard? Este estudio sugiere que un número grande recibirá atención sin importar dónde se encuentre. Pero quizá esa regla no sea absoluta.
  • Validación. Nuestro estudio solo incluyó 10 dashboards. ¿Podemos reproducir estos resultados con un mayor número de dashboards y de estilos diferentes? ¿Veremos las mismas tendencias si estudiamos 50 o 100 dashboards distintos? Un estudio de validación nos ayudará a comprender el alcance de nuestras conclusiones y la validez de nuestras deducciones heurísticas.
  • Comprensión. ¿Las personas retienen la información que ven en un dashboard? Si la vista repara en un elemento del dashboard, ¿el cerebro retiene esa información? ¿Los números grandes transmiten mejor la información que los números más pequeños? Sería deseable que las respuestas a esas preguntas fueran afirmativas. Sin embargo, no podemos garantizar que la atención visual que reciben estos elementos tenga una correlación con la comprensión y la información.

Nos entusiasma la idea de seguir aprendiendo. Esperamos proporcionar información significativa a nuestra comunidad y a otras personas. Si desea obtener más información acerca de los dashboards incluidos en este estudio (y en otros), consulte The Big Book of Dashboards (El gran libro de los dashboards), escrito junto con Andy Cotgreave de Tableau.

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Comentarios

Muy buen piloto como para validarlo en un estudio de mayor alcance en cuanto a tamaño de muestra y la exposición.

me ha servido de mucho


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